Como parte del proceso de reencuentro y acompañamiento emocional después del sismo, se realizó un picnic con los estudiantes en un espacio abierto, tranquilo y seguro, con el propósito de favorecer el bienestar, la integración y la recuperación de la confianza.
Durante la jornada se desarrolló la actividad “Mi peluche guardián”, una estrategia lúdico-pedagógica que permitió a los niños y niñas expresar, mediante el dibujo, el juego y la interacción con sus peluches, las emociones y sentimientos experimentados después del sismo. A través de este ejercicio se promovió la identificación y expresión de emociones como el miedo, la tristeza, la preocupación, pero también la alegría, la tranquilidad y la esperanza.
El encuentro permitió escuchar a los estudiantes, validar sus emociones y brindarles herramientas para afrontar lo vivido, fortaleciendo el sentido de seguridad y acompañamiento. El juego, el arte y el compartir con sus compañeros se convirtieron en medios para favorecer la confianza, la empatía y la comunicación.
Fue un espacio significativo para recordarles que no están solos, que sus emociones son válidas y que cuentan con adultos y compañeros que los acompañan y protegen. De esta manera, el picnic de reencuentro contribuyó a avanzar hacia un regreso a la vida escolar desde el cuidado, el respeto, la unión y la esperanza. 💚🧸🌱


